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Archivos de Investigación Pediátrica de México Volumen No 6 - Número 1 - Enero / Abril 2003 Confederación Nacional de Pediatría de México |
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Editorial |
Editorial.
GINECOLOGIA INFANTIL Y DE LA ADOLESCENCIA
Los cada vez más acelerados avances en el conocimiento médico, comprensión de
patologías, des-cubrimiento de padecimientos nuevos o transformados, aplicación
y desarrollo de nuevas tecnologías de di-agnóstico así como la carrera
competitiva de la industria farmacéutica entre otros, han obligado a la
especial-ización y sobre especialización en todas las áreas de la medicina. En
la rama pediátrica, todo esto ha llevado a crear en los últimos años,
especialidades como cardiología, neurología, medicina interna, oncología y otras
en el ámbito pediátrico, contando incluso con la cirugía pediátrica y sus
propias sub especialidades, agregándose hace ya algunos años, aunque no de
manera formal, la ginecología pediátrica.
¿Por qué una especialidad en mujeres en el área infanto juvenil? . Hace todavía
unos años, la patología ginecológica conocida en la infancia, se centraba en
malformaciones congénitas muchas ligadas al campo urológico, trastornos
metabólicos, funcionales u hormonales no del todo bien comprendidos, que
causaban alteraciones en el desarrollo sexual, ya sean adelantándolo o
retrazándolo o bien manifestados por alteraciones en el ritmo menstrual, que
muchas veces las adolescentes y los padres de familia no le daban mucha
importancia.
Hoy se conocen más a fondo muchas de las causas de esos trastornos, agregándose
nuevas patologías o al menos aumentando la frecuencia de algunas que otrora eran
sumamente raras, además de que el medio ambiente, los medios de comunicación
masivos entre otros, han contribuido a que lo que antes eran padecimientos
raros, hoy sean muy frecuentes y requieran del conocimiento y métodos
diagnósticos adecuados para atender y prevenir las causas, hacer el diagnóstico
certero y ofrecer el tratamiento preciso.
La ginecología infanto juvenil como especialidad formal, solo se imparte en
algunos centros de Europa y de los Estados Unidos de Norteamérica, de donde se
puede adquirir información a través de la red cibernética. En nuestro país, sólo
se ofrecen cursos breves en el Hospital Infantil de México Federico Gómez,
siendo pocos los pediatras que mediante cursos, información y experiencia, nos
dedicamos a ésta interesante rama de la pediatría contemporánea.
Actualmente sabemos que la mayoría de los padecimientos ginecológicos del
adulto, pueden presentarse en las niñas y adolescentes, sólo que el ginecólogo
de adultos no está capacitado para su manejo y tratamiento, además de no tener
entrenamiento para comprender y relacionarse adecuadamente con las niñas en sus
diversas etapas de crecimiento y desarrollo, por lo que es el pediatra el mejor
capacitado para efectuar el interrogatorio y exploración con tacto y bien
orientado.
A los padecimientos comunes entre los que se encuentran malformaciones
congénitas de genitales, como genitales ambiguos, intersexo, cloaca, etc.,
tumoraciones mamarias, quistes y tumores de ovario, vemos con mayor frecuencia
vulvovaginitis bacterianas, micóticas e incluso por Gardnerella v., lesiones
genitales por trauma sufrido en juegos mecánicos o por la práctica de algunos
deportes como karate o ciclismo, sangrados transvaginales causados por ingesta
de pollo alimentado con hormonales, aceleramiento del desarrollo puberal de
manera "natural" y los cada vez más frecuentes casos desafortunados de abuso
sexual, enfermedades de transmisión sexual y embarazo de adolescentes, lo que
lleva a la necesidad de adentrarse en el conocimiento y manejo de estas
patologías para ofrecer la mejor atención y la derivación de los casos
detectados al Gínecopediatra, quien preferentemente debe ser también cirujano,
pues muchas patologías o lesiones, requieren una solución quirúrgica.
El gínecopediatra, labora en un terreno que denomino "la tierra de nadie", pues
los adolescentes que por su edad no son niños ni jóvenes, a los que muchos
pediatras ya no atienden por cuestiones de edad, pero que tampoco es campo del
médico general ni de otros médicos de adultos. Por otro lado, los adolescentes,
aun cuando presenten algún trastorno de salud, se resisten a acudir al pediatra
y en el caso de las jóvenes, se resisten a la consulta ginecopediátrica por
cuestiones de pudor, cultura y educación, además de que los padres de familia en
general y muchos médicos, desconocen la existencia de esta especialidad,
llevando a sus hijas a la consulta con el ginecólogo de la madre, que podrá en
ocasiones resolver algunos problemas pero no todos y las más de las veces será
una experiencia desagradable para la joven o la niña según sea el caso.
La consulta ginecológica infantil y de la adolescente, tiene características
peculiares, primero una historia clínica detallada y orientada al tipo de
padecimiento por el que acude, seguido de una exploración acuciosa, aunque
informando previamente a la madre que habrá de estar presente durante el
proceso, de las maniobras y procedimientos exploratorios y de diagnóstico en el
área genital, tanto para niñas como adolescentes; en las primeras podrá
explorarse genitales en la primera cita, siendo recomendable esperar a una
segunda cita para la exploración en las escolares mayores y púberes, habiendo
informado ampliamente a la madre y paciente, el tipo de exploración que se le
efectuará e incluso se recomienda como parte de la historia clínica y
ginecológica de las adolescentes, darles una sesión sin presencia de los padres,
para poder investigar hábitos como tabaquismo, ingesta de alcohol o drogas,
actividad sexual y medidas de protección si las hay, etc. que habitualmente no
confiesan delante de los padres, aprovechando el tiempo para ofrecerles
orientación sexual, recomendando posteriormente de acuerdo a los resultados de
la entrevista, algunas orientaciones a los padres de familia, lo que redundará
en un mejor cumplimiento y continuidad del tratamiento, evitando el ir de un
médico a otro y ofreciendo tranquilidad emocional a la familia y a la paciente
misma.
Especialidad poco difundida que día a día va adquiriendo mayor importancia y que
por su trascendencia no debe tardar es convertirse en una especialidad formal
que se imparta en los hospitales escuela pediátricos de nuestro país y entre
tanto, ser parte de la curricula del entrenamiento en pediatría.
DR. CARLOS A. BRAVO MATUS
Pediatra-Cirujano, Gineco-Pediatra
Diplomado en Investigaciòn Clìnica
Xalapa, Veracruz cbravom@hotmail.com