Archivos de Investigación Pediátrica de México

Volumen No 3  -  Número 11  -  Octubre / Diciembre 2000

Confederación Nacional de Pediatría de México

      

Editorial

       

Educación Médica y Humanismo

 

 

Abordar el panorama nacional de la educación médica hace recordar aquellos tiempos en los que profesores y alumnos se entregaban en cuerpo ya alma a enseñar y aprender, los alumnos en su mayoría anhelaban llegar a ejercer la medicina como lo hacían los maestros, con devoción y humanismo, ésta práctica médica poco a poco parece extinguirse a pesar de lo cual es indiscutible que la medicina en México sigue siendo buena gracias a sus instituciones y a muchos de sus médicos. La formación del médico es el resultado de todo un proceso educacional que tiene sus orígenes en el seno familiar y continúa en el sistema nacional de la educación “gratuita” ,es en este período de la vida cuando se siembran los principios éticos y morales cuando, con una buena orientación por parte de la familia y de los profesores, al niño y al joven se les debe ayudar a descubrir su vocación.

 

El joven que se inclina al estudio de la medicina debe estar informado que en la actualidad, según la Organización Mundial de la Salud, se requiere un medico por cada 1,000 habitantes, en México existen aproximadamente 180,000 médicos para mas de 90 millones de personas, es decir hay aproximadamente 2 médicos por cada 1,000(2), esta cifra nos indica que tenemos el doble de médicos de los que realmente se necesitan, a esto hay que resaltar que la distribución de los mismos, en nuestro país, es inadecuada ya que existen ciudades en las que hay un medico por cada 200 o 400 habitantes mientras que en otras regiones hay un médico por cada 3,000 o 4,000. También debe saber que casi el 11% están desempleados, 28% subempleados y mal remunerados, que cada año reciben un promedio de 5,000 nuevos médicos que egresan de las 79 escuelas o facultades de medicina que existen en todo el país(2)     

 

Es evidente que se produce cantidad, descuidando lo fundamental, la calidad. Es necesario un profundo análisis de esta situación para establecer los mecanismos útiles para obtener mejores resultados, para que la calidad científica, ética, moral y humanitaria sea mejor a la que se tiene en la actualidad. Es indudable que aún existen médicos de vocación, entendiendo que como tal a “Aquellas personas que estudian la ciencia médica con gusto durante toda su vida, para poder ejercerla y satisfacer el deseo que sienten en ayudar a conservar y restablecer la salud física y mental de sus semejantes, prolongando la vida de los mismos"(3), que aun conservan esa característica tan importante, como es la vocación, y que los hace diferentes de los médicos que Voltaire definió como "aquellos individuos que introducen medicamentos de los que saben poco, en organismos de los que saben menos, para curar enfermedades de los que no saben nada"(4). El que es medico por vocación tiene diversas características, una de las mas sobresalientes es que practica siempre el humanismo, lo cual representa un sistema de valores en el que la dignidad, la libertad y el respeto a los demás predomina, fundamentado, según Fromm, en el conocimiento, la comprensión, el amor y el interés por el hombre (1), en el caso específico del medico, por su paciente, quienes le confían todo (su sentir, sus creencias, sus imaginaciones, sus temores, etc.), respecto a sus enfermedades del cuerpo y del alma. El medico por su parte, en la entrevista llamada "consulta medica", durante la cual manifiesta su saber para descubrir los orígenes de la enfermedad, debe saber buscar los síntomas y los signos, debe saber escuchar, estimular y orientar, no debe menospreciar lo dicho por el paciente, debe identificar, en base a su saber, si su problema es psíquico, social u orgánico, debe ofrecer al paciente toda su comprensión, su experiencia, sin menospreciar los aspectos espirituales o religiosos del mismo (1). Saber escuchar rinde valiosos frutos, es la principal regla que muchos médicos de vocación tienen y que todos debemos seguir, el humanismo del medico de vocación es una característica de su buena relación con el paciente que debe propiciar y facilitar, para que de esta manera se mejore la calidad de la atención medica muy importante y necesaria en estos tiempos en los que, la sociedad en general, vive acelerada, estresada, agitada, con violencia por todos lados; para lograrlo solo se requiere voluntad, comprensión y tolerancia, recordar que somos una raza única, creada a imagen y semejanza de un Ser Supremo que como raza humana tenemos un fin común, la felicidad y la convivencia armónica.

 

BIBLIOGRAFIA:

1.    Martínez CF. Ciencia y Humanismo al Servicio del Enfermo. Ed SETRA, S.C. México, la Ed. 1998.

2.    Díaz MC. La licenciatura de medicina en México. Análisis y perspectivas. Rev. Codamed, Ver. 2000;2(3)jul-sept.:11-13.

3.    Lagunas FA. El médico de vocación VS el médico sin vocación. Rev. Fed. Med. del Edo. de Gro. 2000;2(6):1.

4.    Montoya CMA. Seguimiento toxicológico de medicamento. Rev.Med.IMSS. 1986;24(2):141 -147.

  

 

Dr. Artemio Lagunas Flores

Miembro de la Asociación Mexicana de Profesores de Pediatría, A.C.

Acapulco, Gro.