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Archivos de Investigación Pediátrica de México Volumen No 3 - Número 11 - Octubre / Diciembre 2000 Confederación Nacional de Pediatría de México |
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Artículos Originales |
Síndrome Pulmonar por hantavirus en América
Hantavirus Pulmonary Syndrome in America
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RESUMEN En mayo de 1993, en cuatro estados vecinos del sureste de Estados Unidos, se inició un brote de una enfermedad pulmonar, de alta mortalidad, en personas jóvenes sanas, que seis meses después se estableció era producida por un hantavirus que se denominó "Sin Nombre", y al padecimiento síndrome pulmonar por hantavirus. Se transmitía por ratones silvestres. Los síntomas son fiebre, mialgias, nauseas, vómitos, que continúan con dificultad respiratoria rápidamente progresiva, por edema pulmonar no cardiogénico. Aproximadamente un tercio de los pacientes muestran datos de edema pulmonar desde la primera radiografía. El laboratorio muestra linfocitosis atípica, una significativa bandemia y trombocitopenia. En el termino de 48 horas, virtualmente todos los pacientes presentan edema intersticial y en 75% de ellos, se afectan las regiones básales y perihiliares en forma bilateral. Hasta la fecha actual, se han reportado 250 casos en Canadá, Estados Unidos, Brasil, Argentina, Uruguay, Paraguay, Chile y Panamá. La letalidad es del 50%. Se ha encontrado el agente causante y7 el reservorio en amplias zonas del América, incluyendo México, donde todavía no hay algún caso conocido.
Palabras clave: hantavirus, síndrome pulmonar por hantavirus, enfermedad transmitida por roedores. |
SUMMARY
In
may 1993, several healthy young adults had fatal respiratory distress of
unknown origin occurred in the Four Comers region of the United States.
Six months later the unexpected finding that sera from patients reacted
with hantaviral antigens was quickly followed by the genetic
identification of a novel hantavirus in patients tissues and in rodents
trapped near patients home. They named "Sin Nombre virus". Early
symptoms include fever and myalgias, headache, nausea, vomiting. Once the
cardiopulmonary phase begins with evidence of pulmonary edema no
cardiogenic, the disease progresses rapidly, necessitating hospitalization
and often ventilation within 24 hours. The combination of atypical
lymphocytes, a significant bandemia, and thrombocytopenia in the setting
of pulmonary edema is stroogly suggestive of a hantavirus infection.
Approximately one-third of patients show evidence of pulmonary edema in
the initial radiography. Forty-eight hours after the initial radiography,
virtually all patients demonstrate interstitial edema and two-thirds have
developed extensive bibasilar or perihilar airspace disease. More than 250
cases of hantavirus pulmonary syndrome have been reported throughout North
and South America in the following nations: Argentina, Brazil, Canada,
Chile, Paraguay, Uruguay and Panama. In addition, rodents carrying viruses
similar to the "Sin Nombre virus" found in the United States
have also been found in Bolivia, Costa Rica and Mexico, but these
particular hantaviruses have not been associated with disease in humans. Key
Words: hantavirus pulmonarv síndrome, illness transmitted by mice. |
INTRODUCCION
Alrededor del mundo numerosas especies de roedores son reservorios de hantavirus. En 1993, un hantavirus no conocido anteriormente, apareció en Estados Unidos como causante de una enfermedad respiratoria aguda, a la cual se le denominó síndrome pulmonar por hantavirus (SPH)(l). Antes de esto, los hantavirus eran conocidos únicamente como causantes de una fiebre hemorrágica con falla renal, que ocurría casi enteramente en el hemisferio del Este.
Casos
del síndrome pulmonar por hantavirus se han confirmado en América en las
siguientes naciones: Canadá, Estados Unidos, Argentina, Brasil, Chile,
Paraguay, Uruguay y Panamá (2). Además, roedores portadores de un hantavirus
similar al encontrado en Estado Unidos, se han hallado en Bolivia, Costa Rica y
México, sin que se haya reportado algún enfermo con este padecimiento en estos
países hasta el momento (Cuadro 1). El hantavirus es el ejemplo clásico
de "virus emergente" por su tendencia a aparecer, algunas veces
explosivamente, en nuevas poblaciones donde no se esperaba su presencia.
EPIDEMIOLOGÍA
El
agente causante, un virus, del género hantavirus, de la familia de los
Bunyavirus que comprende a 14 diferentes tipos de virus, incluyendo la fiebre
hemorrágica con fallo renal y el síndrome pulmonar por hantavirus (3).
Ecología.
Los transmisores de la enfermedad: los roedores.- Los hantavirus por naturaleza se encuentran
principalmente en los roedores. En un amplio estudio que incluyó mas de 4000
mamíferos, representantes de 47 especies de Estados Unidos, solamente los
roedores silvestres tuvieron presencia de hantavirus. A diferencia de otros
virus, los hantavirus no son transmitidos por artrópodos (4). El hantavirus
aparentemente no produce enfermedad en los roedores, principalmente se encuentra
en los animales adultos y mayormente en los ratones de campo machos.
No
se ha encontrado en ratas urbanas. Aunque en animales de laboratorio se ha
demostrado en forma experimental transmisión de roedor a roedor, no se ha
comprobado que lo haya de adultos a cachorros y no se ha reportado que tampoco
lo sea de madres a hijos. La transmisión de roedor a roedor, se cree ocurre
primariamente después del destete, al iniciar contactos frecuentes con otros
congéneres, sobre todo en los contactos agresivos, cuando hay heridas por las
peleas, trasmitiéndose el virus en forma horizontal, es decir, de una ratón a
otro (4).
Los
principales transmisores del hantavirus son el ratón Peromyscus maniculatus,
que está ampliamente distribuido en Norte América, el Sigmodon hispidus del
sur de Florida, el Peromyscus leucopus de New York y el Orysomys palusfris de
Lousiana. Los tres primeros se pueden encontrar en diferentes regiones de México
(4,5).
TRANSMISIÓN
El estar respirando en un ambiente contaminado con materia fecal del roedor, es indudablemente la causa mas común de la transmisión del virus al humano {el virus se encuentra en la materia fecal, orina y saliva del roedor). La mordida del roedor como causa de contagio al humano se ha mencionado raramente. Los epidemiólogos han relacionado ciertas actividades donde haya exposición a roedores o a material fecal de estos animales o polvo contaminado con el mismo, como de mayor riesgo; ejemplo: los granjeros y los trilladores, los que trabajan en silos o almacenes utilizados para guardar grano.
Muchos
de los enfermos pertenecen al nivel socioeconómico bajo, con malas condiciones
habitacionales y actividades de campo que favorecen contacto estrecho entre
humanos y ratones. Sin embargo, actividades recreativas como acampar en el campo,
en algunos casos aparentemente ha sido la única posibilidad de contacto con
roedores (2,4).
Los brotes de enfermedad por hantavirus han sido asociados por cambios en la densidad de población de los roedores, por razones intrínsecas a la especie, cambios climáticos y como respuesta a la depredación de la especie. La aparición de la enfermedad en Estados Unidos se ha relacionado con el aumento de la población de roedores y la invasión de edificios por éstos, particularmente con exceso de suciedad, basura, y residuos de semillas o madera acumulada (2,6).
Por
último, la posibilidad de contagio de persona a persona solamente se ha
sospechado en base del caso de un adolescente de Buenos Aires que aparentemente
contrajo la enfermedad de sus padres, que fueron infectados en la Patagonia y de
un médico, en quien la única probable fuente de contagio fue a través de la
atención de dos pacientes con el padecimiento (7). No se ha demostrado infección
en laboratoristas que trabajan con estos virus, aunque se demostró seroconversión
asintomática en algunos de ellos, al igual que en seis de 528 personas que
trabajaban con roedores. En contraste, no se encontraron sueros positivos en
individuos que por su ocupación están potencialmente expuestos a la enfermedad
como los granjeros y trabajadores en almacenes de granos (2).
MANIFESTACIONES
CLÍNICAS
Los
primeros síntomas pueden iniciar después de 3 días de la infección y se ha
reportado hasta 6 semanas después de la exposición. Los pacientes con síndrome
pulmonar par hantavirus, cursan típicamente con un periodo prodrómico de 3 a 5
días con fiebre y mialgias en el 100% de los casos. Se agregan nauseas, vómitos,
dolor abdominal, cefalea, tos, en el 75 % de ellos. Menos frecuentes son vértigo,
artralgias, dolor torácico y respiración corta (8).
El
diagnóstico raramente se hace en esta etapa, la tos y la taquipnea no se
presentan generalmente antes del séptimo día. Cuando las manifestaciones
cardiopulmonares inician, la enfermedad progresa rápidamente y en 24 horas,
puede requerir ventilación asistida. Otros signos clínicos que se pueden
encontrar son exantema fino, petequias, hemorragia conjuntival, eritema faríngeo
y edema periorbitario (8,9).
LABORATORIO
Si
se sospecha infección par hantavirus, una biometría hemática y una química
sanguínea se deben efectuar cada 8 a 12 horas, dado que un descenso de la albúmina
y elevación del hematocrito, indicarían paso de liquido a los pulmones. Hay
leucocitosis {generalmente mayor de 20,000) con presencia de linfocitos atípicos
par arriba del 50% de la cuenta total, usualmente coincidiendo con el inicio del
edema pulmonar. En cerca del 80% de los pacientes la cuenta de plaquetas es
inferior a 150 000 por ml y un descenso brusco, se relaciona también con inicio
del edema pulmonar. Los casos más severos de SPH desarrollan coagulación
intravascular diseminada (3). Se ha reportado también, proteinuria, moderada,
elevación de transaminasas, amilasa y creatinina. Acidosis metabólica, junto
con prolongación de los tiempos parciales de protrombina y tromboplastina,
elevación de lactato sérico son de pronóstico sombrío. La combinación de
linfocitósis atípica, una significante bandemia y trombocitopenia en un
paciente con edema pulmonar, es altamente sugestiva de infección par hantavirus.
HALLAZGOS
RADIOLÓGICOS.
El
síndrome pulmonar par hantavirus tiene una evolución radiológica característica:
Inicia con cambios mínimos de edema pulmonar intersticial, progresando a edema
alveolar con severa participación bilateral. El derrame pleural es común. La
silueta cardíaca es normal. Aproximadamente un tercio de los pacientes muestran
datos de edema pulmonar desde la primera radiografía. En el término de 48
horas. virtualmente todos los pacientes presentan edema intersticial y en 75% de
ellos, se afectan las regiones básales y peribiliares en forma bilateral. (9)
DIAGNÓSTICO
SEROLÓGICO.- Pruebas de enzyme-linked immunosorbent assay (ELISA), para
detectar anticuerpos IgM para el virus " Sin Nombre" y el diagnóstico
de infecciones agudas por otros hantavirus, están disponible en The Centers for
Disease Control and Prevention (CDC) y en algunos otras organizaciones de salud.
Una prueba de Western Blot usando antígenos 1 recombinantes e isotipos específicos
conjugados para diferenciación de IgM-IgG, se han desarrollado, generalmente
también con buenos resultados. (2,10)
La
presencia de antígeno viral en tejidos, demostrado por inmunohistoquímica, o
la presencia de secuencias de RNA viral amplificable en sangre o tejidos, con
una historia compatible con SPH se considera diagnóstica de la enfermedad. (11)
El aislamiento del virus en los tejidos es difícil y no se toma en cuenta con
propósitos de diagnóstico.
CURSO
CLÍNICO
Ya
iniciadas las manifestaciones de dificultad respiratoria, el paciente se
deteriora rápidamente, requiriendo ventilación asistida. Puede aparecer
inclusive depresión miocárdica. Los pacientes con SPH en contraste con los de
choque séptico, tienen un gasto cardiaco bajo con una resistencia vascular
periférica elevada. Salvo los casos con coagulación intravascular diseminada,
raramente presentan hemorragias y la función renal solo se afecta moderadamente
y la afectación orgánica múltiple es rara.
La
fase prodrómica de SPH es indistinguible clínicamente de otras numerosas
infecciones virales. La única guía es la atípica linfocitosis acompañada de
plaquetopenia. Cuando inicia el edema pulmonar difuso, el diagnóstico
diferencial debe hacerse con un infarto cardíaco silencioso, siendo de utilidad
el electro y el ecocardiograma que muestran mayor depresión cardiaca en el
infarto que en el SPH.
HISTOPATOLOGIA
No
hay una lesión única patognomónico que permita un diagnostico histopatológico.
Los datos principales se encuentran en los pulmones, que están gruesos, elásticos
y pesados, usualmente flotando en la cavidad pleural en un líquido amarillento.
Las lesiones patológicas son primariamente vasculares con dilatación capilar y
edema. El infiltrado celular es intersticial de células mononucleares, con la
apariencia de inmunoblastos. Se aprecia membrana hialina focal, presencia de
fibrina y extenso edema alveolar. El epitelio pulmonar esta intacto.
Entre
los pacientes que fallecen después de un curo largo de la enfermedad y en los
especimenes de biopsias pulmonares de los sobrevivientes, los cambios histopatológicos
son estadíos diferentes de exudación proliferación, de daño alveolar difuso,
con neumocitos tipo II de reparación, marcado edema, fibroblastos en 1 pared
alveolar, con desorganización severa del espacio aéreo y distorsión
importante de la arquitectura pulmonar. Estos carubios se pueden observar también
el los ganglios linfáticos. En el bazo de los que fallecen hay presencia de
inmunoblastos en la pulpa roja y en la capas periarteriolares y en la
paracorteza.(11).
TRATAMIENTO
La característica principal del tratamiento del SPH es de sostén y es muy importante que tempranamente ingrese a una sala de cuidados intensivos para restablecimiento del desequilibrio hemodinámico, pulmonar y electrolítico. Todos los pacientes deben recibir cobertura antibiótica de amplio espectro hasta que se compruebe SPH. Es importante la cateterización de la arteria pulmonar para registro de su presión (2). En los pacientes sumamente graves se ha obtenido buenos resultados con la utilización de oxigenación mediante membranas extracorpóreas.
El
uso del antiviral ribavirina, no ha sido eficaz para reducir dramáticamente la
mortalidad, dado que muchos de los síntomas pueden relacionarse con la
respuesta inmunológica al virus más bien que por la carga viral. Esto puede
explicar porqué la ribavirina no ha tenido el efecto dramático en el resultado
que se pudo anticipar por su actividad in vitro contra el virus. Sin embargo se
efectúan estudios doble ciego para una evaluación más completa (12).
Las muertes han sido por choque y complicaciones cardiacas con una mortalidad
alrededor del 50%.(2)
PREVENCION
Las
recomendaciones preliminares para reducir el riesgo de exposici6n a hantavirus
incluye precauciones de parte de las personas expuestas a roedores, a excretas
de los mismos y polvo contaminado con el virus que se encuentra en la materia
fecal, orina y saliva del roedor. Los hantavirus son susceptibles a la mayoría
de los desinfectantes y detergentes comunes, al hipoclorito diluido y al alcohol
al 70% (13).
DISCUSIÓN
La
fiebre hemorrágica con fallo renal ocurre en Euroasia, principalmente por
cuatro variedades de hantavirus (Puumela, Seoul, Hantaan, y Dobrava}. Cerca de
200,000 casos de esta enfermedad ocurren en el hemisferio Este anualmente, casi
la mitad en China (con una mortalidad del 5 al 20%, de acuerdo al tipo de virus
causal). La primera sugerencia de su etiología viral fue hecha por
investigadores rusos y japoneses en la década de los 40s, pero hasta 1978, fue
demostrado por otros grupos de estudio que los roedores eran reservorios del
transmisor de la enfermedad hemorrágica con fallo renal. Por fin en 1981 se
estableció que el hantavirus era el agente causal (2).
La
primera descripción en 1993, de un paciente con el síndrome pulmonar por
hantavirus, fue el inicio de un grupo de reportes de casos de dificultad
respiratoria fatal de origen desconocido en adultos, en Nuevo México, Arizona,
Colorado y Utah, Estados Unidos (colindan formando las cuatro esquinas de un
cuadrado).El hallazgo que en el suero de estos pacientes fue positivo a
antigenos de hantavirus, fue seguido de la identificación genética del nuevo
hantavirus en los tejidos de los enfermos y en roedores atrapados en los
alrededores de las casas de los pacientes. La gran mayoría de los enfermos de
Estados Unidos y Canadá, lo han sido por un hantavirus nuevo, conocido hasta
ahora como “Sin Nombre”
Mas
de 350 casos del síndrome pulmonar por hantavirus, se han reportado en Norte y
Sudamérica de 1993, hasta la fecha (260 en Estados Unidos, hasta julio de 2000)
(14,20). Esta enfermedad tiene hallazgos comunes con la fiebre hemorrágica con
fallo renal (fiebre, baja de plaquetas y elevación de glóbulos blancos) aunque
las lesiones principales se sitúan en pulmones y no en riñones. En Sudamérica
los casos reportados han sido por hantavirus diferentes (Bayou, el Black Creek
Canal y el virus de los Andes). En Paraguay reportaron recientemente un
hantavirus distinto a los mencionados.
Aunque la investigación del SPH la ha establecido como una nueva enfermedad infecciosa emergente, de hecho no es una "nueva" enfermedad. La identificación de anticuerpos IgG contra el virus "Sin Nombre" en 1994 en una persona que enfermó en julio de 1959 con síntomas compatibles con SPH, y la identificación, tal vez, del primer caso de SPH, en una persona que falleció en 1978 y en quien se identificó posmorten, en la época actual, el antígeno de hantavirus en sus tejidos (15). Los países de América que han reportado la enfermedad son Canadá, Estados Unidos, Argentina, Brasil, Paraguay, Chile(2,16), y últimamente Panamá, con 12 casos entre agosto de 1999 y febrero de 2000 (20). En México no hay reporte oficial de algún caso conocido (17).
El
SPH no ha mostrado relación con alguna edad, raza, grupo étnico o sexo en
particular. La oportunidad de exposición a hantavirus es mayor en individuos
que trabajan o viven en las regiones donde hay una activa infestación de
roedores. Al respecto, se ha conjeturado que el fenómeno climatológico
conocido como "El niño", pudiera haber influido en los estados del
sur de los Estados Unidos, donde se han identificado roedores portadores del
hantavirus "Sin Nombre", en aumentar la densidad poblacional del
animal y, consecuentemente, ser mayores las posibilidades de un brote de la
enfermedad en personas que viven o frecuentan esas zonas. Al respecto, la
medición de la prevalencia del virus y el registro continuo de la densidad
poblacional del roedor y emitir recomendaciones para evitar la exposición, son
las medidas que se han iniciado (18). En septiembre de 1997, la Organización
Panamericana de la Salud, recomendó a los ministerios de salud de América,
intensificar la lucha contra el problema de la infección por hantavirus en América,
considerando el aumento en el número de casos registrados en la región (19).
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